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Así despojó Javier Duarte a 172 ejidatarios de Campeche

Las tierras. | En noviembre de 2016, la PGR congeló bienes de Javier Duarte, incluidas 630 hectáreas en Lerma, Campeche | Fuente: Cuartoscuro
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Porque esta es una muestra de los "buenos negocios" que hacía Javier Duarte

Una parte de las acusaciones del gobierno mexicano contra Javier Duarte de Ochoa se basan en la adquisición ilegal, a través de la red de cómplices y prestanombres del exmandatario veracruzano, de terrenos ejidales en Lerma, ubicados a 15 kilómetros de Campeche, Campeche, donde realizó una serie de despojos que hoy es considerada por la Procuraduría General de la República (PGR) como un elemento central para juzgar al exgobernador en México.

El pasado 19 de abril, durante la audiencia de Javier Duarte en el quinto tribunal de Guatemala, el fiscal José Antonio Galdamez dijo que el ejido de Lerma fue una de las propiedades adquiridas a través de prestanombres, cuyo abogado y cómplice Alfonso Ortega planteó como “un buen negocio”.

A un costado del Campeche Country Club, operadores de Javier Duarte estafaron a 172 ejidatarios, a quienes pagaron apenas dos millones de pesos por sus tierras, cuando la PGR estima que dichas parcelas valen entre 200 y 300 millones de pesos.

El único ejidatario de Lerma que no quiso vender fue recluido en el penal de San Francisco Kobén, acusado del delito de despojo el primero de octubre de 2015. Se trata de Pedro Celestino May Can. Tras enterarse de la detención de Duarte, accedió a hablar con El Financiero Bloomberg.

“Era Moisés Mansur Cysneiros, venía a invertir en Campeche, que traía lana para invertir, con todos los ejidatarios. Pero no lo aceptamos a pesar de que tenía una carta de reconocimiento de que vivía en Lerma que le dio el comisario municipal. Ya traía la carta de residencia”, relató Pedro Celestino May Can.

El testimonio de ese ejidatario fue clave para que la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda construyera el expediente que derivó en una orden de aprehensión en contra del exgobernador de Veracruz y al menos cinco personas más.

La red de corrupción que Duarte operó con mando a distancia tuvo por objetivo estafar a los pobladores de Lerma, pero el entonces gobernador nunca visitó el ejido; delegó la operación de la compra ilegal en Miguel Velázquez Nieva, además de Santa Bartolo Acuña y Apolinar Huesta Damián, todos ellos actualmente prófugos y, según Pedro May Can, aún con poder en el ejido campechano.

EMPRESAS FACHADA

De acuerdo con lo que leyó el fiscal guatemalteco a Duarte durante su primera audiencia en el país centroamericano, Alfonso Ortega declaró a la justicia mexicana que Javier Duarte y sus amigos utilizaron documentación falsa para ser reconocidos como avecindados del ejido Lerma, pues para poder adquirirlas debían haber vivido por lo menos un año en dicho ejido. 

En agosto de 2013, Terra Urbanizaciones y Desarrollo Inmobiliario S.A. de C.V., adquirió las parcelas, pero esa empresa "presenta las características de las denominadas empresas fachada", pues solo existe en papel, aseguró el fiscal guatemalteco el pasado 19 de abril. 

Asimismo, el fiscal guatemalteco señaló que Mansur pactó la venta de sus parcelas a Consorcio Brades S.A. de C.V., otra empresa fachada. Esos recursos fueron canalizados a la empresa Terra Urbanizaciones y Desarrollo Inmobiliarios S.A. de C.V. y luego a la empresa Cartujano, de la que Mansur es accionista minoritario.

Amílcar Salazar Méndez 26.43.2017 Última actualización 26 abril 2017 6:43

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